Aunque la presencia de la mariposa monarca en los bosques de hibernación mexicanos aumentó 64 por ciento durante la temporada 2025-2026, al ocupar 2.93 hectáreas frente a las 1.79 registradas el año previo, su ocupación no representa un aumento significativo en los últimos siete años y alerta sobre la crisis ambiental que acentúa el cambio climático, la deforestación y el cambio de uso de suelo.
Zitácuaro, Michoacán. La presencia de la mariposa monarca ha disminuido drásticamente en los últimos siete años y esto no es atractivo ni para los dueños de los bosques ni para el turismo por ello, el gobierno mexicano debe valorar su estrategia para preservar el fenómeno de hibernación en los bosques mexicanos, advierten expertos.
Durante la temporada 2025-2026, la mariposa monarca ocupó 2.93 hectáreas de bosques lo que representa un incremento de 64 por ciento respecto al 1.79 hectáreas de ocupación que registró en la temporada 2024-2025, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en alianza con WWF México.
Si bien la monarca recuperó presencia en la más reciente temporada, el monitoreo científico muestra que desde el ciclo 2019-2020 cuando ocupó 2.85 hectáreas, no registra un aumento significativo y su ocupación se ha mantenido por debajo de las tres hectáreas.
La cifra contrasta con las 6.05 hectáreas que ocupó en el ciclo de hibernación 2018-2019 y está aún más lejos del récord que se reportó en el ciclo 1996-1997 cuando la monarca tuvo presencia en 18.19 hectáreas.
Además, la Semarnat, la Conanp y WWF México reportaron que en la más reciente medición, se detectó afectaciones en 2.55 hectáreas de la cobertura forestal de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca: 0.579 por un incendio, 0.117 por causas naturales (sequía) y 1.854 por tala clandestina.

José Marco Antonio Bernal Hernández, consultor ambiental y en energías ambientales, advirtió desde el ciclo 2023-2024 que las mariposas monarcas están dejando de hibernar en grandes cantidades a los bosques mexicanos.
“La mariposa está diciendo: busco zonas conservadas, ya no hay, me tengo que adaptar”, sostuvo en entrevista con Evlyn.Online
Cambios en la composición natural del bosque por deforestación, cambio de uso de suelo, pero también por sequías cuyos efectos se prolongan por periodos indefinidos y enfermedades fitosanitarias que se agravan por el cambio climático, considera que agravan la crisis ambiental en la zona de hibernación de la monarca.
“Hay un cambio en la composición natural de los bosques por el cambio de uso de suelo. Y luego si hay un estrés hídrico y si los árboles están padeciendo de problemas fitosanitarios entonces es muy lógico que haya un cambio en las colonias permanentes y semipermanentes, ¿por qué está en esta crisis?, precisamente por la disminución de la superficie boscosa, del cambio de uso de suelo, el florecimiento de otros cultivos que están desplazando a los bosques. Si un bosque representa una entrada económica de 10 pesos y un cultivo de otro producto representa una entrada de 100 pesos por familia, entonces imaginemos lo que va estar pasando. Y si las políticas estatales y nacionales no están acordes a lo que está sucediendo, vamos a continuar con la desaparición de los bosques”, advirtió.

Este consultor ambiental que dirigió la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca entre 2002 y 2004, destacó la importancia de que las autoridades no conviertan esta Área Natural Protegida en una isla de conservación y se deje de lado la restauración de los ecosistemas que están fuera de la Reserva.
“¿Hacia dónde va la Reserva de la Mariposa Monarca, hacia una insularidad, ahí se va quedar como una pequeña islita de bosque bien conservado o de un bosque frágil? No deberíamos tener un islote bien conservado y todo lo demás devastado, no se trata de eso. Técnicamente se debería de valorar si la figura de Reserva de la Biósfera está trabajando como tal o si es necesario un cambio para proteger el fenómeno migratorio de la mariposa monarca”, planteó.
José Marco Antonio es biólogo e ingeniero en energías renovables, pero también se ha especializado en turismo internacional alternativo. Desde 1980 a la fecha, trabaja en el manejo ambiental de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca y para él, el fenómeno migratorio tiende a desaparecer por la reducción de la superficie forestal y el bajo potencial hídrico a lo largo de la ruta migratoria, pero también por el impacto del cambio climático, el uso de pesticidas y las políticas débiles gubernamentales que no contribuyen a la protección eficaz de los ecosistemas forestales.
Entre los problemas que contribuyen al deterioro de la Reserva de la Mariposa Monarca, enumera el escaso personal operativo del Área Natural Protegida, escaso presupuesto para la protección, restauración y conservación, afectaciones en el sistema natural hídrico de la cuenca, así como la falta de evaluaciones periódicas y sistemáticas sobre aspectos sociales, ecológicos, económicas y de manejo de los ecosistemas dentro y fuera de la Reserva.
“Hagamos algo por la naturaleza y dejemos el discurso. Esta región en estratégica para la Monarca por sus sitios de hibernación, para la sociedad en su conjunto, por la producción de agua, que cada día va a la baja y está afectando todas las actividades del ser humano que habita ese espacio”, concluyó en entrevista con Evlyn.Online
Una reserva en zona de tradición forestal y productora de agua
El Área Natural Protegida Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca abarca 59 mil 259 hectáreas de bosques de oyamel, pino y encino distribuidas entre Michoacán y el Estado de México a lo largo de una zona montañosa que es estratégica en la producción maderable y como zona de recarga de acuíferos.
La Reserva y sus ecosistemas forestales contiguos funcionan como fábricas de agua porque captan la lluvia para luego abastecer al Sistema Cutzamala, esencial para la Ciudad de México y el Estado de México, incluyendo presas como El Bosque, Tuxpan, Valle de Bravo y Villa Victoria.
Jaime Díaz Vásquez, asesor forestal de ejidos y comunidades de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, destacó que esta zona ocupa el quinto lugar en producción maderable y el primer lugar en la producción de resina de pino a nivel nacional. En este contexto, los bosques son clave en el fortalecimiento de la economía local.

Y aunque muchos productores forestales viven del turismo que atrae el fenómeno de hibernación, consideró que esta fuente de ingresos se ve impactada cuando se reduce la presencia de la monarca porque el visitante no tiene interés de ver pocas mariposas.
“Esta es una región que cuenta con una amplia tradición forestal que hizo que muchos michoacanos de la región oriente fueran llamados a distintas zonas del país por su habilidad para manejar el equipo de corte entonces, andaban por todo el país enseñando el aprovechamiento del bosque que se ha dado desde la colonia. En los últimos años se han reducido los apoyos a las actividades forestales lo que deja a la gente en una situación de vulnerabilidad a acciones destructivas: nuevamente la tala, se intensifica el cambio de uso de suelo, quitar pinos para plantar aguacate; los incendios forestales y las plagas siguen siendo un problema fuerte y por otro lado, la reducción presupuestal de la Conafor y otras dependencias, hace muy crítico el escenario para la conservación de los bosques”, expuso en entrevista con Evlyn.Online
Sin embargo, consideró que en la medida en la que se invierta en mejorar los bosques, la Reserva mantendrá sus servicios ambientales y se consolidará como una referencia en el manejo silvícola sustentable.
“Los bosques de esta reserva son estratégicos para el Sistema Cutzamala que abastece a la Ciudad de México y por lo tanto se tiene que destinar más dinero a la conservación para garantizar el abasto de agua. De poco servirá mejorar la estructura de conducción, de bombeo, de tratamiento del agua, si no se invierte en conservar las fuentes de recarga de agua que son los bosques y que en un mediano plazo estos bosques sean un importante recurso económico para los ejidos y comunidades con un aprovechamiento forestal sustentable y un buen manejo de los bosques y de otros productos maderables”, agregó.
Aunque en un inicio hubo momentos de tensión, desorganización y nulo respeto a la autoridad, los núcleos agrarios dentro y fuera de la Reserva consideró que han aprendido a valorar sus bosques y procurar su conservación.
“Los ejidos y comunidades indígenas nos demuestran que tienen un alto concepto de conservación de sus recursos naturales. La Conafor, la Conanp, el Fondo Monarca, la comisión forestal del Estado han contribuido a esto y continuar apoyando estos esfuerzos es una condición para fortalecer, consolidar y mantener lo logrado por estas personas. En general, los núcleos agrarios de la región, unos más y otros menos, todos están haciendo un enorme esfuerzo por la conservación de sus bosques, muchos de estos núcleos agrarios han ganado distintos reconocimientos asesorados por nuestro equipo de trabajo”, apuntó.

No obstante, afirmó que todavía persiste la tala ilegal en algunos puntos específicos de la Reserva.
“La vigilancia comunitaria en la Reserva logró reducir a cero la incidencia de tala ilegal en la zona núcleo. En otros ejidos y comunidades de la Reserva se han logrado también resultados muy buenos contra la tala, pero, aunque algunas instituciones gubernamentales y de la sociedad civil señalan que ya no hay tala en la Reserva de la Mariposa Monarca, yo sostengo que en algunos lugares muy específicos dentro de la Reserva sí existe”, añadió.
Jaime propuso que para preservar la Reserva de la Monarca se exploren nuevos esquemas de participación social, se incorpore la tecnología y se mejore la coordinación institucional.

Monitorear la ruta migratoria.
Eduardo Rendón Salinas, biólogo de la Facultad de Ciencias de la UNAM con una candidatura a doctorado en Ecología en la UNAM y quien tiene más de 30 años trabajando en la conservación de la mariposa monarca en México, está convencido de que se debe monitorear la ruta migratoria para identificar factores que pueden alterar su llegada a los sitios de hibernación.
“Lo que tenemos que considerar y medir ahora es qué está pasando durante la migración porque tenemos que explicar y tenemos que cuidar también la migración y esa es una gran tarea que tenemos ahora. Durante la migración, tenemos que fortalecer el monitoreo científico para medir la condición de cómo vienen, si hay plantas con flores energéticamente, ver las monarcas también cómo vienen, si hay plantas que se puedan infectar con parásitos y son algunas de las enfermedades que las atañen, todo ese tipo de cosas de la biología y ecología de la monarca las tenemos que fortalecer durante la migración para poder establecer cuáles son durante esta migración, durante este viaje tremendo, si hay factores que no le permiten llegar y entonces saber si esa es la causa de la disminución de la monarca aquí”, propuso en entrevista con Evlyn.Online

El también director del Programa Ecosistemas Terrestres de WWF México, quien trabajó directamente en el monitoreo de la monarca desde hace más de 20 años en conjunto con la Conanp y la Alianza WWF-Telcel, enfatizó que la presencia de mariposa se ha extendido a otros bosques de Áreas Naturales Protegidas que son administradas por ejidos y comunidades.
“La Reserva sigue siendo el reservorio más importante de superficie ocupada por los monarcas y sus colonias. Algunas de esas otras colonias están en el Área Protegida de Valle de Bravo y del Nevado de Toluca es decir, en México, estamos salvaguardados desde la perspectiva federal porque hay Áreas Naturales Protegidas que no están exprofeso para la monarca que también las están protegiendo. Esto ¿qué significa?, que la administración de ejidos y comunidades que son los dueños del usufructo de estos bosques pues son con quienes tiene que trabajar la administración pública a través de la Conanp y lo están haciendo bastante bien. Nosotros, la sociedad civil, obviamente nos unimos a los esfuerzos para preservar, también estamos produciendo planta para restaurar los bosques a través de reforestación y la producción de plantas pues ya está también siendo un incentivo económico para las comunidades”, agregó.
Si a cada hectárea de la Reserva podrían llegar 25 millones de monarcas, el biólogo consideró que se debe revalorar la especie no sólo desde su función biológica y ecológica sino también como parte del fortalecimiento a las economías locales de los sitios de hibernación.

Un ícono del T-MEC
El Gobierno de México propuso integrar la protección de la mariposa monarca como un punto estratégico dentro de las discusiones del T-MEC.
Alicia Bárcena Ibarra, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales señaló la especie es un símbolo de cooperación trilateral y su conservación debe ser un compromiso colectivo.
“La mariposa monarca es el símbolo de la relación trilateral México, Estados Unidos y Canadá, su conservación es un compromiso colectivo que debemos mantener para el futuro. La mariposa nos enseña que cada acción cuenta y por muy pequeña que ésta sea contribuye a recuperar esta paz con la naturaleza”, enfatizó durante la presentación de los resultados más recientes de monitoreo en los sitios de hibernación.
Bárcena admitió que la monarca está en riesgo y se dijo preocupada por tres situación en particular que amenazan a la especie: el turismo, los plaguicidas y el cambio climático.

