Existen dos formas de vivir en el bosque: imponiéndote o perteneciendo. Alfonso Jiménez Caballero eligió pertenecer adoptando un sistema de construcción de bajo impacto ambiental que integra ecotecnias y el aprovechamiento de agua de lluvia. Su hogar no es sólo una casa sustentable, es el diseño arquitectónico con el que la organización civil Viva Viviendas Ambientales construye viviendas para que las familias de escasos recursos vivan dignamente y de manera sostenible en las comunidades del Área Natural Protegida de Valle de Bravo.
Valle de Bravo, Estado de México. La casa de Alfonso Jiménez Caballero está situada en un refugio donde se respira aire puro y el olfato se impregna de olor a bosque. Basta un respiro para inhalar la frescura del ambiente entre oyameles, pinos y encinos que, vistos desde el cielo, develan un santuario arbolado que oxigena el alma.
Esta propiedad está dentro de las 22 hectáreas de bosque en la reserva que resguarda la organización civil Viva Viviendas Ambientales y que forma parte del Área Natural Protegida (ANP) Zona de Protección Forestal de los Terrenos Constitutivos de las Cuencas de los Ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec.
Por invitación de los ingenieros Miguel Campero y José Luis Salamanca, llegó a vivir aquí hace más de 30 años con un solo objetivo: ayudarles a restaurar una zona forestal devastada para transformarla en un modelo de vivienda sustentable que fuera replicable entre quienes tienen menos recursos económicos.
“Cuando llegamos aquí estaba totalmente devastado. Estaba quemado, estaba talado, era un lugar que estaba en ruinas entonces ellos dijeron: vamos a hacer de esto un reto para que, en un tiempo, no muy largo, tengamos una flora y una fauna que esté totalmente restaurada”, comparte en entrevista con Evlyn.Online
El ANP de Valle de Bravo abarca una superficie de 140 mil 234 hectáreas que se extienden por paisajes montañosos que son hábitat para una gran biodiversidad y son clave en la producción de agua, pero enfrenta graves impactos por la deforestación, el boom inmobiliario, los incendios forestales y el desabasto hídrico que compromete la operación del Sistema Cutzamala.
Frente a este panorama, surgió Viva Viviendas Ambientales, una organización civil que forma parte del Observatorio Ciudadano de la Subcuenca de Valle de Bravo y que opera como un centro demostrativo donde se experimenta el funcionamiento de 16 ecotécnias pero también se fomentan técnicas de autoconstrucción de vivienda con tecnología limpia para el aprovechamiento de agua y energía. El objetivo principal es transitar a modelos de vida sostenible.
Si tienes ganas de ir al baño en la casa de Alfonso, tendrás que aprender a usar los baños secos que cuentan con una ecotécnia que separa el orín del excremento para garantizar su mejor aprovechamiento.
“¿Qué hago yo con el excremento?, se deseca y a los seis meses lo saco y lo distribuyo en el bosque para que sirva como composta en las mismas plantas y usted ve cómo está el bosque. Todo lo que es el excremento se usa en composta y el orín se junta en garrafones. Cada litro de orín, lo diluyo en 20 litros de agua y lo paso al bosque porque es abono”, explica Alfonso.
La casa se abastece de agua de lluvia y la energía eléctrica se produce a partir de páneles solares.
“Todas las construcciones que se hicieron tienen captaciones de agua de lluvia. Para alumbrarnos pusimos páneles solares y en algunas partes pusimos una bicicleta para generar energía para que sea un proyecto al cien y no necesitemos estar conectados a CFE ni tengamos problemas ambientales”, comparte.

Aquí, los alimentos se preparan en una estufa ecoeficiente o bien, al aire libre en unas ollas que se calientan con energía solar.
“En una hora están sus frijoles cociditos como si fuera olla exprés”, confiesa.
Los alimentos se mantienen frescos no en un refrigerador sino en una fresquera diseñada con un tipo de cemento que garantiza una temperatura fría.
Una montaña de piedras ubicada en el exterior de la vivienda a la altura de tres orificios y cubierta con un vidrio, regula la temperatura de este hogar.
“En este hermoso planeta tenemos todo y se siente bonito ser uno mismo en su vida y no estar dependiendo de las demás personas. Yo creo que todas las personas en este mundo tenemos la obligación de ser responsables de nuestra persona, de cuidar de los árboles y todo lo que nos rodea”, recalca.
Alfonso está convencido de que los bosques solo se valoran en la medida en la que las personas atestiguan el crecimiento de un árbol que ellas mismas plantan por eso, no pierde oportunidad de alentar a todos a plantar semillas y constatar el tiempo que tardan en crecer.
“Yo los invito de corazón a que nos sumemos todos a plantar árboles en lugar de destruirlos”, convoca.
Tras 13 años viviendo en un hogar totalmente sustentable, asegura que la naturaleza le da todo a las personas para vivir con una calidad de vida saludable y en equilibrio con el medio ambiente.
“La naturaleza nunca la vamos a dejar de conocer, al contrario, tenemos que adaptarnos a ella porque la naturaleza día con día nos presenta cosas mejores y cuando nos quiere castigar, nos castiga simplemente, pero ¿por qué? porque estamos faltándole de alguna manera, pero si somos comprensibles, la naturaleza nos da todo”, recalca.

Cecilia González, directora de Viva Viviendas Sustentables, afirma que la sustentabilidad es crucial para asegurar la supervivencia del ser humano y por ello, en esta organización se promueve un modelo sostenible para vivir.
“Todo inicia con la elección de dónde, cómo y de qué forma uno quiere vivir. La sustentabilidad inicia desde la protección del ambiente, las comunidades, desde la construcción misma. Que sea una construcción limpia, con los materiales adecuados, con materiales locales y luego viene la forma de vida y los servicios, qué tan adecuadamente y responsablemente los utilizamos”, plantea.
Aunque trabaja con cinco líneas de acción para que las necesidades se satisfagan sin comprometer los activos ambientales de las futuras generaciones, la experiencia Viva invita a hospedarte en una de las ocho cabañas equipadas con ecotécnias y comprobar cómo, a partir del uso de energías renovables, se puede cambiar el enfoque de la vivienda.
“Puedes experimentar cómo es vivir de manera sustentable. Puedes hospedarte tanto de manera recreativa como para experiencias recreativas como talleres externos, por ejemplo la gente que hace ejercicio, yoga, meditación, le gusta mucho venir a Viva porque además de que la sustentabilidad es parte de esta forma de vida sustentable, pues además es un espacio en medio del bosque para tener reflexión y estas experiencias mucho más personales”, explica.
La sostenibilidad ambiental es clave para gestionar responsablemente recursos como el agua y la energía, pero al vivir en sociedad, subraya que es crucial ser proactivos en la implementación de acciones concretas que contribuyan a mejorar la relación del ser humano con el medio ambiente.
“Es una necesidad muy básica vivir en sociedad para los seres humanos, somos personas que requerimos vivir en comunidad y en sociedad y por lo tanto, tenemos una obligación de compartir, cuidar y trabajar en pro del beneficio común y si no lo hacemos con problemáticas como el agua que se está volviendo un tema mundial, con temas de necesidades básicas, entonces ni siquiera estamos trabajando en beneficio del individuo”, agrega Cecilia.
Para el modelo Viva Viviendas Sustentables menos impacto, es más vida. Aquí la sustentabilidad no es un sacrificio, se presenta como evolución hacia el bienestar.
Conservan ANP´s más de 9 millones de hectáreas de bosque
Las Áreas Naturales Protegidas a nivel federal entre las que se encuentra la de Valle de Bravo conservan 9.6 millones de hectáreas de superficie forestal, lo que representa el 6.9 % de las 138.7 millones de hectáreas de cobertura forestal del país.
En el marco del Día Internacional de los Bosques, que se conmemora cada 21 de marzo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), a través de la Dirección de Evaluación y Seguimiento, destacó la importancia de los ecosistemas forestales presentes en las ANP´s federales, las cuales desempeñan un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad y el bienestar de las personas.
En las diferentes categorías de manejo de las ANP´s bajo la administración de la Conanp, los registros históricos de vegetación documentan más de 4.7 millones de hectáreas de bosques templados y cerca de 3.7 millones de hectáreas de selvas húmedas.
Además de 583 mil hectáreas de manglares, 523 mil hectáreas de selvas secas y 265 mil hectáreas de bosques mesófilos de montaña, ecosistemas clave para la conservación de la biodiversidad y la regulación de los procesos ecológicos.
Esta riqueza territorial se traduce en diversidad biológica. México cuenta con poco más de 91 especies de coníferas, de las 575 registradas a nivel mundial, y cuenta con alrededor de160 especies de encinos, de las cerca de 500 especies estimadas a nivel global.
Los bosques, selvas y manglares de México son héroes silenciosos. Más allá de proveer agua limpia, aire puro y alimentos, funcionan como barreras naturales que protegen al suelo contra la erosión y los deslizamientos, contribuyen a la recarga de acuíferos, ayudan a regular el clima y reducen los impactos de las sequías y fenómenos extremos. Constituyen fuentes de recursos para las comunidades locales y resguardan conocimientos tradicionales asociados al uso de biodiversidad, incluyendo plantas medicinales y otros recursos de valor para la ciencia.
PONLE LUPA
Viva Viviendas Ambientales es una organización civil que forma parte del Observatorio Ciudadano de la Subcuenca de Valle de Bravo el cual agrupa a organizaciones con proyectos e iniciativas a favor de la protección de los recursos naturales y el entorno socioambiental del Área Natural Protegida (ANP) Área de Protección de Recursos Naturales Zona Protectora Forestal los terrenos constitutivos de las cuencas de los ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec.
Tiene cinco líneas de trabajo: Tu Casa Viva, Centro Cultural, Experiencia Viva, Vivero para regenerar los bosques, diseño, asesoría y talleres.
Promueve el mejoramiento de vivienda y la construcción de vivienda sustentable
Alienta la implementación de ecotécnias en las viviendas
Tiene una reserva de bosque de 22 hectáreas

