A cada sensor se le asignó un código único vinculado al santuario de origen.
Ciudad de México. Una red de 175 sensores de alta tecnología colocados en mariposas monarcas que llegaron a hibernar a los bosques de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca en Michoacán y el Estado de México, reveló que nueve de ellas cruzaron la frontera de Estados Unidos, cinco se encuentran en lo profundo de ese país y, por primera vez, las que fueron marcadas en otoño se dirigen ahora hacia el norte en la etapa de regreso.
Para conocer con precisión su desplazamiento en las colonias de hibernación y durante su migración de primavera, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el Fondo Mundial para la Naturaleza en México (WWF por sus siglas en inglés) implementaron un sistema de marcaje BluSeries, el cual opera con un transmisor de radio ultraligero con codificación digital, diseñado para marcar algunas de las especies migratorias más pequeñas del mundo, tiene un peso de .06 gramos y cuenta con un sensor con panel solar que mide aproximadamente 4 centímetros, incluyendo la antena.
Mediante la aplicación Project Monarch, los investigadores rastrearon en tiempo real el desplazamiento de este insecto de alas naranjas.
Para este estudio, se instalaron 175 sensores distribuidos de manera estratégica en comunidades y ejidos del Estado de México y Michoacán.
En el Estado de México: La Mesa, San José del Rincón; San Francisco Oxtotilpan y San Antonio Albarranes, Temascaltepec. Michoacán: El Rosario, Ocampo; Sierra Chincua, Angangueo y Ejido Crescencio Morales, Zitácuaro.
Para garantizar el bienestar de los ejemplares y el éxito de la investigación, personal de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca y WWF emplearon una metodología que prioriza la integridad del lepidóptero.
Este procedimiento consistió en recolectar con redes especializadas ejemplares de hembras y machos de colonias ubicadas dentro del Área Natural Protegida y sitios de hibernación fuera de ella, los cuales debían contar con alas en buenas condiciones y buen tamaño.
Después, cada una fue pesada en una balanza digital y medida, este dato se obtiene de la longitud de la base del tórax hasta la punta del ala, y se documentó su estado físico general en una base de datos.
Finalmente, el dispositivo se colocó con delicadeza, se protegen las alas de la mariposa con un papel especial para cuidar sus escamas. Posteriormente, el ejemplar se sujeta en un dispositivo diseñado para evitar cualquier movimiento que pueda lastimarlo, permitiendo fijar el sensor con un pegamento especial.
A cada sensor se le asignó un código único vinculado al santuario de origen, por ejemplo, del ROS001 al ROS040 para El Rosario, lo que permite un seguimiento individual en la base de datos. Finalmente, todas las mariposas fueron liberadas sin ningún tipo de daño.
A través de este proyecto, la Conanp y WWF contribuyen a conocer y fortalecer el cuidado de la ruta migratoria de la mariposa Monarca, asimismo, agradecieron el apoyo de las comunidades y ejidos, quienes brindaron su autorización y todas las facilidades para realizar este estudio científico dentro de sus territorios.
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