Se trata de una especie invasora que desde hace cuatro años tiene presencia en Texas y que, de llegar al país, podría comprometer la producción de nopal presente en gran parte del territorio nacional como sustento de la dieta alimentaria y símbolo de identidad. La Conabio intenta contenerla a través de trampas mientras que Estados Unidos también trabaja en su erradicación.
Ciudad de México. La palomilla del nopal, una especie invasora que se localiza en Texas pero que en cualquier momento podría introducirse al norte de México, tiene preocupado al Departamento de Evaluación de Invasividad de Especies de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
En el marco de la Semana de las Especies Invasoras, que se conmemora del 23 al 27 de febrero, Yolanda Barrios Caballero, jefa del Departamento de Evaluación de Invasividad de Especies de la Conabio, se refirió a esta plaga como un caso donde la prevención es fundamental para evitar su reintroducción al país pues, aunque en el año 2000 se detectó en Isla Contoy del municipio de Isla Mujeres, Quintana Roo, y se logró erradicar, ahora amenaza con reintroducirse por el norte del país.
La reintroducción de esta especie invasora supone un riesgo para las más de 3 millones de hectáreas dominadas por nopales en el territorio nacional y las 83 especies que existen de las cuales 55 son endémicas.
“Es una invasión que me preocupa si llegara a pasar y me impresiona y me siento orgullosa de lo que hemos logrado, tanto de la erradicación que hubo a principio de los dos miles como del control y la prevención que ahora estamos llevando a cabo”, afirmó en entrevista con Evlyn.Online

La palomilla del nopal es considerada una de las plagas más destructivas y de mayor impacto económico porque se alimenta de cactus y pondría en riesgo a los nopales que crecen de forma silvestre y son cultivados como verdura, tuneros o forrajeros.
“Desde hace unos cuatro años ya tenemos el reporte que está en Texas y se han desplegado muchos esfuerzos para que no entre a México porque una cosa fue en la Península donde hay poquitos nopales y los cortamos, y la controlamos, pero si entra al norte de México, allí sí va ser un caos. México tiene especies nativas de nopales, especies endémicas, obviamente nos los comemos, es de importancia económica, está en nuestra bandera, es parte de nuestra identidad nacional entonces, si llega a entrar la palomilla del nopal a México, va causar grandes problemas. Se están haciendo monitoreos, se ponen trampas. Se está trabajando mucho con Estados Unidos, allá están liberando machos estériles, por ejemplo, para que no se reproduzcan y a través de estas acciones de México y Estados Unidos, se ha logrado que no entre”, detalló.
La palomilla del nopal es solo una de las 200 especies invasoras que tiene identificadas la Conabio como un potencial invasor al país debido a su cercanía. En tanto, otras 500 especies ya están en México.
“Actualmente tenemos en el Sistema de Información de la Conabio enlistadas aproximadamente 500 especies invasoras que ya están en México, especies exóticas que entraron y que son o tienen el potencial de convertirse en invasoras. Además, tenemos 200 que también están clasificadas de potencial invasor, todavía no entran en el país, pero están cerca y son de preocupación”, explicó.

Si bien México cuenta con la Estrategia Nacional sobre Especies Invasoras, que sienta las bases para acciones de prevención, control y erradicación, Barrios urgió a actualizarla porque su visión se proyectó a 2020 y consideró que ya está rezagada.
Por ejemplo, explicó que los análisis de riesgo que se tienen para las 500 especies invasoras detectadas en el país no incorporan el componente de cambio climático, por tanto, tendrán que rehacerse para proyectar posibles comportamientos tomando en cuenta la nueva condición climática.
Además, destacó la importancia de contar con un Sistema de Alerta de Especies Invasoras que por mandato defina competencias de intervención, presupuestos y protocolos para su manejo.
“Lo ideal sería tener un sistema de alerta que funcione de manera automática para determinar quién la detecta, quién va, quién controla, y cómo se unifica. Esto todavía nos falta”, añadió.
En el país, los costos acumulados entre los años de 1992 a 2019 asociados a las especies invasoras se estiman en 5 mil 300 millones de dólares.
Otras invasiones que amenazan la biodiversidad mexicana
El pez diablo, el lirio acuático y el perico monje argentino, son 3 de las 500 especies exóticas invasoras que ya ocasionan impactos ecológicos, sociales y económicos en los ecosistemas del país.
La Conabio tiene clasificado el pez diablo (plecostomus) como una de las especies invasoras más preocupantes en México. Se detectó por primera vez en 1995 en el río Mezcala pero, debido a que es altamente adaptable y no tiene deprededadores, su expansión creció hasta desplazar a especies acuáticas nativas y comerciales. Actualmente ya tiene presencia en el sur y sureste del país.
“He tenido entrevistas con los pescadores y de verdad, se me sale la lágrima porque ya no saben qué hacer. Hasta el 80 por ciento de las capturas que sacan son de pez diablo. Ese se detectó en el 95, se hizo un análisis de riesgo y se dijo, puede llegar a invadir el país y no se pudo detener. Las invasiones biológicas y en particular las acuáticas, son muy difíciles de detener y controlar y se siguió y se siguió y ya está en todo el sureste del país afectando a muchos pescadores que ya no tienen de qué vivir. No sé cómo la podemos detener, es una especie sumamente fuerte”, señaló Yolanda Barrios, especialista en especies invasoras de la Conabio.

Otro caso es el del lirio acuático cuya presencia se reporta en la mayor parte de ríos y lagos del país y su retiro, es un desafío para los gobiernos locales y estatales debido a su alta capacidad de reaparecer.
“El lirio acuático es la especie que más costos genera de remoción. Hemos trabajado con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua quienes desarrollaron control biológico para esta especie, el control biológico es cuando un animal o un depredador se introduce para que se coma a las especies, pero hay que tener mucho cuidado. El lirio acuático se encuentra en la mayor parte de los cuerpos de agua del país, es una especie que la quitan y la quitan, y se vuelve a reintroducir. Se reintroduce a partir de cualquier pedacito que quede entonces, con que quede una cosita, vuelve a crecer”, enfatizó.
Un caso más es el del perico monje argentino que llevó a México a través del comercio de mascotas y actualmente invade los cielos debido a liberaciones intencionales y escapes. Afecta a especies nativas y puede dañar los sitios donde anidan, pues sus nidos comunales pueden pesar entre 200 kilos y una tonelada.
“El perico argentino es invasor y estamos allí dándole de comer y poniéndole tortillas en la banqueta. El perico argentino es una mascota que se volvió muy popular luego de que las especies de perico mexicanas se prohibieron, entonces la gente, sigue queriendo tener pericos. Entonces, entraron los pericos argentinos y se empezaron a comercializar, pero empezó a haber liberaciones, escapes y poco a poco se ha expandido”, apuntó.

Yolanda Barrios hizo un llamado a la población para que conozca las especies nativas mexicanas y se informen sobre las estrategias que se realizan en el país para erradicar las especies exóticas invasoras.
“Hay que tratar de conocer las especies, aprender de ellas, y así vamos ir aprendiendo cuál es nativa de México. Conocer desde la plantita que tenemos en la casa hasta si podemos ir a un parque cercano o visitar un área natural protegida, creo que eso es clave. Que la gente se interese más porque es algo que nos puede llegar a afectar en cuestiones económicas, de salud y no nos vamos a dar cuenta, hasta que la invasión la tengamos enfrente y ya no hay mucho qué hacer”, planteó.
A nivel global, y en México, las invasiones biológicas son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad.
PONLE LUPA
Fuente: Conabio
Las especies exóticas invasoras son organismos que, al establecerse fuera de su distribución natural, se reproducen y dispersan causando impactos ecológicos, económicos y sociales significativos.
Llegan a México principalmente por el comercio de mascotas, de plantas ornamentales y de organismos con fines productivos, que en muchos casos son liberados intencionalmente o escapan al medio natural.
En el país se tienen registradas cerca de 2 mil especies exóticas, de las cuales aproximadamente 500 ya son consideradas invasoras por los daños que causan a los ecosistemas, a la salud, y a los sistemas productivos.
A nivel global, los costos anuales asociados a las invasiones biológicas se estiman en 423 mil millones de dólares, datos del Resumen para los encargados de la formulación de políticas de la evaluación temática de las especies exóticas invasoras y su control, de la IPBES, publicado en 2024. En México, los costos acumulados entre los años de 1992 a 2019 se estiman en 5 mil 300 millones de dólares.

