Se calcula que existen más de cuatro mil plantas medicinales endémicas y aunque persiste un gran arraigo entre la población mexicana para usarlas en el cuidado de la salud, su preservación está amenazada por el cambio climático, la expansión urbana y el desinterés por su valor como patrimonio biológico y cultural.

Ciudad de México. El 85 por ciento de los mexicanos bebió, al menos una vez, un té de plantas medicinales o aromáticas, pero pocos saben que algunas de ellas están en peligro de extinción debido a la crisis climática que afecta la vida silvestre, afirma la etnobióloga Linda Balcázar Sol en entrevista con Evlyn.Online

“¿Qué quiere decir cuando hablamos de plantas silvestres?, pues que son plantas que no se cultivan y la mayoría de las plantas medicinales en México son de uso silvestre por eso muchas están en categoría de riesgo. El mismo laurel, que consumimos todos los días en la cocina, es una especie mexicana en peligro de extinción y no se cultivan. Esas plantas silvestres son las que se recolectan en el campo y que son la mayoría de las plantas medicinales que nosotros conocemos, por lo menos el 85 por ciento de ellas, está en el medio silvestre”, explica.

Etnobióloga Linda Balcázar Sol.
Etnobióloga Linda Balcázar Sol.

 

Esta especialista que ha dedicado más de 30 años al estudio de las plantas nacionales, presidió la Asociación Nacional de Jardines Botánicos y coordinó el Centro de Adopción de Plantas Mexicanas en Peligro de Extinción, sabe que en el país existe entre 24 y 30 mil plantas diferentes, pero solo 7 mil 500 tienen algún uso documentado y entre ellas, se encuentra un grupo de entre 3 mil y 4 mil 500 especies que solamente en México tienen uso medicinal.

Se trata de plantas que constituyen la base de la medicina tradicional cuyo uso trasciende generaciones y al mismo tiempo, son parte de la biodiversidad que equilibra a los ecosistemas, pero muchas de ellas se enfrentan al riesgo de extinción por la variabilidad climática, el cambio de uso de suelo y el desinterés por preservarlas como patrimonio natural.

“Los climas están cambiando constantemente y a mí como bióloga una de las cosas que me preocupa es que las floraciones de las plantas se retrasan y se adelantan. A veces, la floración ya no coincide con la migración de las aves, cuando ya no hay esta coincidencia, ya no hay producción. En el caso de las plantas silvestres, que no se cultivan, si tú quitas ese espacio donde ellas crecen por el desarrollo urbano, pues ya se van perdiendo y algunas las encontramos más lejos o algunas ya ni las encontramos porque se cambió el uso del suelo. Además, la juventud tampoco se interesa en conocer la naturaleza más allá de las pantallas, es triste saber que algunas de las plantas en el futuro solamente las van a ver por pantallas y también que las generaciones de las personas adultas que son todavía que quienes más resguardan el conocimiento tradicional y oral sobre el uso de las plantas, ya no lo comparte con los más jóvenes. Hay un abismo entre las personas adultas y los más jóvenes y estos conocimientos se van perdiendo porque no se plasmaron, no se escribieron, no se documentaron”, reflexiona.

En México hay un arraigo por el uso de las plantas medicinales.
En México hay un arraigo por el uso de las plantas medicinales.

 

La etnobióloga que actualmente es coordinadora cultural del foro Dahlia en el Jardín Botánico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estudió durante varios años las plantas medicinales secas que se ofrecen en los mercados mexicanos y uno de los aprendizajes que rescata es el conocimiento de los usos que tienen las personas por herencia familiar.

“Una cosa que me encantó fue que la gente tiene un gran conocimiento por los años de experiencia trabajando las plantas a partir de muchas herencias familiares. Una cosa muy bonita, cuando hablas con ellos, es que no ven al organismo de manera aislada, lo ven como un todo. Si tú estás enferma del estómago, habría que ver si no estás nerviosa, si no estás estresada, si estás durmiendo bien, hasta si no tienes una caries y eso no te está permitiendo masticar bien y eso está generando un mayor esfuerzo. Siguen viendo al ser humano como un ser integral, que no se trabaja de manera aislada, a veces el uso de una planta no solamente tiene impactos en un órgano sino de manera integral por eso hablamos de plantas multipropósitos que sirven para la digestión, pero también para los nervios”, apunta.

Desde el romero hasta el epazote, toronjil, hierba santa, su uso en el cuidado de la salud y los conocimientos tradicionales continuará entre las familias mexicanas, aunque la medicina de patente continúe su expansión.

“A pesar de que los avances en la medicina han sido grandes y la mayoría de las enfermedades ahora se tratan de curar con medicina de patente, una gran mayoría de la población mexicana sigue utilizando las plantas medicinales porque forman parte de la tradición, porque tenemos un gran arraigo al uso de las plantas medicinales. Para la población mexicana ha sido y seguirá siendo una gran tradición el uso de las plantas medicinales”, sostiene.

El uso de plantas medicinales implica conocer sus dosis.
El uso de plantas medicinales implica conocer sus dosis.

 

No obstante, la etnobiologa enfatiza la importancia de tener cuidado con las dosis.

“Las plantas medicinales curan, claro que curan, pero hay que saberlas tomar en las dosis adecuadas. Desafortunadamente en las plantas medicinales las dosis están definidas por la tradición oral. Cuando uno trata de buscar plantas medicinales sobre su consumo, es muy bajo lo que se ha documentado. Si uno revisa la farmacología mexicana hay muy pocas plantas que ya tienen todo un estudio químico, sin embargo, seguimos mirando muchísimas plantas que se consumen por la tradición popular y algunas, con el tiempo, se han dado cuenta que sirven para lo que la gente las usa. Pero otras pues, no. A veces se usan para una determinada enfermedad y alivian otra o no alivian, pero el uso de las plantas tradicionales sigue”, expone.

En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, que se conmemora cada 3 de marzo y que este 2026 hace un llamado a la conservación de las plantas medicinales y aromáticas, Balcázar Sol invita a la población a visitar los jardines botánicos para conocer estas especies y sus múltiples diversidades en los diferentes estados del país.

“El jardín botánico es el segundo más antiguo y tiene el carácter de jardín nacional. Hay muchos jardines botánicos distribuidos a lo largo del país, aproximadamente unos 35 o 40, casi en cada estado hay un jardín botánico y etnobiológicos. Pero este espacio es muy importante porque es como recorrer México porque puedes ir conociendo la diversidad de plantas que existen en todo el país y los usos que han tenido a lo largo de la historia”, añade.

México cuenta con plantas medicinales que tienen más de 500 años y su preservación, dice, es parte del patrimonio biodiverso y cultural.

Las plantas medicinales son patrimonio del país.
Las plantas medicinales son patrimonio del país.

Son las mujeres principales guardianas de plantas medicinales

Las mujeres mexicanas son las principales guardianas de las plantas medicionales y aromáticas que recolecta en bosques, selvas y áreas naturales protegidas, destaca Silvia Murillo Cardoza, coordinadora General de Producción y Productividad de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Actualmente, la Conafor impulsa la consolidación de 10 proyectos de farmacias vivientes y otros 50 proyectos de recolección y procesamiento de plantas medicinales.

“Identificados como tal, tenemos 10 proyectos de farmacias vivientes. Sin embargo, tenemos muchísimos grupos de mujeres que trabajan con plantas medicinales, aquí sí estamos hablando como de unos 50 proyectos, pero no en el modelo de farmacia viviente sino más bien de recolección en sus selvas, bosques y áreas naturales que vas a encontrar a lo largo de todo el país: en Ensenada, Coahuila, Zacatecas, Chiapas, Puebla, y la Península”, informó en entrevista con Evlyn.Online

Las mujeres lideran el resguardo de las plantas medicinales y aromáticas en México
Las mujeres lideran el resguardo de las plantas medicinales y aromáticas en México

 

Plantas como el orégano, romero, laurel, manzanilla, gordolobo, eucalipto, entre otras, son procesadas por grupos de mujeres que trabajan en consolidar proyectos productivos que les permitan proveerse algún ingreso haciendo uso de un aprovechamiento sustentable de sus recursos forestales.

“Es una producción liderada por ellas, evidentemente hay participación de algunos hombres, sin embargo, los grupos con mayor empuje y presencia son los liderados por mujeres donde el 80 por ciento que participan son mujeres y en menor medida son los hombres. El conocimiento lo tienen, el empuje lo tienen, a nivel familiar ellas son las titulares del cuidado entonces, lo que estamos tratando de hacer es empoderarlas para que sigan produciendo y haciendo esta defensa de su conocimiento tradicional”, enfatiza.

Uno de los principales desafíos para ellas, admite Silvia, es hacerle frente a la competencia que representa la medicina de patente e incrementar los volúmenes de producción.

RECOMENDACIONES PARA PRESERVAR LAS PLANTAS MEDICINALES Y AROMÁTICAS:

Fuente: etnóloga Linda Balcázar Sol

1.- Sal a tu jardín o da un paseo por el área verde más cercana que tengas e identifica si percibes flores aromáticas o plantas medicinales

2.- Interésate en conocer más sobre estas especies y documéntate

3.-Visita los puestos de flores secas o medicinales que se ofrecen en los mercados e infórmate sobre su dosis correcta

4.-Platica con otras personas sobre su conocimiento ancentral del uso de estas especies.

5.-Visita el jardín botánico más cerca de tu domicilio e identifica todas las plantas medicinales y aromáticas de tu región