La recurrencia de contingencias exhibe la falta de una estrategia estructural para reducir la base emisora de precursores de ozono. El Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire señaló que se sigue operando con medidas reactivas, pero no se implementan soluciones permanentes que contribuyan a mejorar la calidad del aire.

Ciudad de México. La población de la Ciudad de México solo cuatro días de lo que va en 2026 respiró aire limpio. Mientras que, el resto de los habitantes de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) quedó expuesta diariamente a una mala calidad del aire.

El Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire urgió la implementación de políticas estructurales para reducir la emisión de ozono y evitar que se normalice la mala calidad del aire que, en menos de dos meses, ya ocasión la activación de cuatro contingencias ambientales por parte de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe)

La frecuencia de las contingencias, señaló el Observatorio, demuestra que no existe una estrategia estructural coherente para reducir la base emisora de precursores de ozono. Se sigue operando con medidas reactivas como el Hoy No Circula ampliado y otras restricciones temporales, pero no se están tomando decisiones de fondo en tres dimensiones críticas: regulación vehicular estricta, transición tecnológica y energética, y reducción de las necesidades de movilidad de la población.

“Está en juego las muertes y la salud de la población. Nada más en 2021 se estimó por el estudio de la Universidad de Washington la carga global de la enfermedad asociada a la mala calidad del aire. En México se estimó que murieron más de 50 mil personas en todo el país por la mala calidad del aire de todas las fuentes, esto va de por medio. El ozono, ese año, fue causante de más de 2 mil 300 muertes nada más por ozono”, denunció Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de calidad del aire de El Poder del Consumidor en entrevista con Evlyn.Online

El ozono está asociado con el incremento en hospitalizaciones respiratorias, agrava el asma y la enfermedad obstructiva crónico pulmonar (EPOC), disminuye la función pulmonar, incrementa el riesgo cardiovascular en poblaciones vulnerables, especialmente en niñas y niños, mujeres embarazadas y en adultos mayores, bajo peso al nacer, entre otras afecciones respiratorias, y, finalmente, también puede causar la muerte.

La mala calidad del aire compromete la salud en la ZMVM.
La mala calidad del aire compromete la salud en la ZMVM.

 

Stephan enfatizó que cada contingencia implica un aumento medible en riesgo sanitario y no se puede seguir a expensas de condiciones meteorológicas, tanto para explicar las altas concentraciones de ozono como para esperar a que la calidad del aire mejore por el viento o la lluvia.

Entre las políticas estructurales que propone el Observatorio está la adopción de estándares de emisiones más ambiciosos y con cumplimiento real, eliminación progresiva de vehículos altamente emisores, electrificación acelerada de flotas públicas y de alto kilometraje, y el desincentivo fiscal y normativo a motocicletas sin convertidor catalítico.

“Tenemos que sacar de circulación las motocicletas que no cuentan con convertidor catalítico que son la gran mayoría de las motocicletas que se venden en nuestro país porque están emitiendo muchos gases contaminantes que se vuelven muy reactivos ya en la atmósfera”, planteó.

Para acelerar la transición energética y tecnológica el Observatorio propone adoptar una estrategia metropolitana de electromovilidad, la solarización masiva a través de la generación distribuida en techos tanto para generar electricidad como para calentamiento de agua y la sustitución progresiva de instalaciones dependientes de gas por soluciones eléctricas como las estufas de inducción, bombas de calor y calentadores.

También se proponen políticas de baja densidad urbana y políticas labores para incentivar el teletrabajo o esquemas híbridos.

“Tristemente, las partículas y moléculas que contribuyen a la mala calidad del aire son invisibles para nuestros ojos y, por lo mismo, no impulsan las acciones necesarias para solucionar de raíz esta enorme crisis que no es solo ambiental, sino también de salud, de transporte y de tantas otras aristas que afectan a la población de la Zona Metropolitana del Valle de México. Las medidas implementadas durante eventos de contingencia son solo un curita intentando cubrir la grave herida que son las causas reales de este problema, por lo que nos unimos ante las exigencias que buscan atenderlo desde una perspectiva estructural”, añadieron Bernardo Bastien Olvera y Raiza Pilatowsky Gruner, cofundadores del colectivo de divulgación socioambiental Planeteando

Anaid Velasco, gerente de Investigación y Política Pública del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA), recordó que respirar aire limpio es parte de los derechos a un medio ambiente sano y a la salud, y se requiere la planeación e implementación, de forma coordinada, de políticas públicas y presupuestos integrales, a nivel de la megalópolis, manteniendo la visión de llegar a ser ciudades sustentables y bajas en carbono.

Por su parte, Areli Carreón, de Bicitekas A.C. y Mamás y Papás por el Clima, urgió a que los tres ámbitos de gobierno y la CAMe coordinen esfuerzos para informar al público adecuadamente para que pueda tomar medidas preventivas y garantizar aire limpio para todas las personas.