Apuntala México comercio sustentable de cocodrilo

La recuperación de las poblaciones de cocodrilo mexicano podría convertirse en una oportunidad para apuntalar un comercio internacional emblema de un aprovechamiento sustentable que beneficie a las comunidades locales que trabajan en la preservación de la especie y su hábitat.

Chetumal, Quintana Roo. Si en los años setenta las poblaciones de cocodrilo se reportaban diezmadas debido a la cacería, actualmente las tres especies que predominan en México de estos reptiles caracterizados por su gran fuerza y agresividad se reportan totalmente recuperadas y el cocodrilo moreletii podría ser el estandarte para abrir un mercado internacional de aprovechamiento sustentable que beneficie a las comunidades locales, a la especie y a su hábitat.

Hesiquio Benítez Díaz, vicepresidente del Grupo de Especialistas en Cocodrilos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) región México, señala que en los últimos 15 años el país desarrolló programas de monitoreo y protocolos de “rancheo”, una técnica para la colecta de los huevos de cocodrilo que permiten tener hoy poblaciones saludables y abre la posibilidad de apuntalar un comercio sustentable, legal y trazable.

“En Conabio diseñamos un modelo de monitoreo poblacional que hoy día es considerado uno de los mejores del mundo por su precisión. Establecimos una red de monitoreo con universidades y con expertos y durante varios años consecutivos estuvimos mapeando hábitats, nidos, ejemplares, captura, recaptura, observación nocturna.

Hemos acumulado una base de datos que nos dice, en primer lugar, que la especie no está en peligro de extinción. En segundo lugar, que se tienen nuevas localidades con nuevos registros. Los esfuerzos de conservación nos han llevado a que tengamos poblaciones grandes, estables, sanas y animales muy grandes. No tenemos la preocupación de que perdamos especies, al contrario, y por eso ya hemos pasado al siguiente nivel para estar analizando estrategias de aprovechamientos sustentable”, explica el también biólogo en entrevista con Evlyn.Online

Pie de foto: Cocodrilo Moreletti Crédito: Conabio
Pie de foto: Cocodrilo Moreletti Crédito: Conabio

 

Hesiquio, quien también se desempeña como Director General de Cooperación Internacional e Implementación de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), anunció esta semana que, del 3 al 9 de julio, Chetumal será sede de la 26 Reunión Mundial del Grupo de Especialistas en Cocodrilos de la UICN.

Esta Reunión se realiza cada dos años para intercambiar información sobre las poblaciones de cocodrilo y en el encuentro en Chetumal el tema central que debatirán los expertos es el aprovechamiento sustentable como una vía para garantizar la conservación de la especie.

A nivel mundial existen 24 especies de cocodrilo y México alberga tres: cocodrilo de pantano o moreletii que se localiza principalmente en el Golfo de México y es altamente valorado por su fina piel, el cocodrilo de río o acutus que se distribuye en el Pacífico y el caimán de anteojos cuya población se concentra en Chiapas.

El biólogo Hesiquio estima que la población de cocodrilos mexicanos en el medio silvestre alcanza los 150 mil ejemplares sumando las poblaciones de las tres especies.

Pie de foto: Cocodrilo acutus reposando en manglar. Crédito: Conabio
Pie de foto: Cocodrilo acutus reposando en manglar. Crédito: Conabio

 

La recuperación de las poblaciones, explica, se ha favorecido en gran medida por la implementación del protocolo de rancheo que consiste en la recolección del 50 por ciento de los nidos del medio silvestre para llevarlos a incubadoras que tuvieron un 90 por ciento de éxito en los nacimientos.

“Primero se requiere una caracterización del hábitat. Después los recorridos en la lancha con el entrenamiento que se hizo a la gente para el monitoreo nocturno y los protocolos de observación, ¡parecen ciudades cuando en la noche abren los ojitos los cocodrilos! hay protocolo para captura y marcaje, mandamos hacer etiquetas y grapas especiales, se capturan animales, se toman como 60 parámetros y se liberan otra vez.

Al año siguiente muchos son recapturados otra vez y podemos ver cómo han crecido y cómo se encuentran de salud, si tienen nidos. Se hacen historias y tesis muy interesantes, eso es lo que hace el protocolo diseñado por Conabio que está conectado a una base de datos y están desde Tamaulipas hasta Chiapas todos los equipos trabajando por temporadas donde estamos viendo, año con año, cómo se comportan en las diferentes localidades”, explica.

 

Pie de foto: El cocodrilo acutus puede llegar a medir hasta 6 metros. Crédito: Conabio
Pie de foto: El cocodrilo acutus puede llegar a medir hasta 6 metros. Crédito: Conabio

 

También cuenta en la recuperación de la especie que la gran mayoría de las poblaciones silvestres se localiza dentro de Áreas Naturales Protegidas (ANP´s ) y que gran parte de la población le teme a los cocodrilos.

Ahora que las poblaciones están recuperadas, enfatiza el biólogo, se abre una posibilidad para ampliar la comercialización como una experiencia de aprovechamiento inclusivo y sustentable.

“Las pieles de cocodrilo se cotizan muy bien en el mercado internacional pero quieren las pieles con excelente calidad. Cada año la producción en México se está duplicando, estábamos sacando menos de mil pieles al año y ahorita la granja más grande tiene 30 mil ejemplares en producción. Es bueno saber que se están haciendo cosas buenas en México de manejo sustentable. Es una oportunidad para desarrollar en las comunidades rurales y puede ser una opción para quitarnos este velo de que utilizar pieles es algo malo cuando adquirir pieles de comunidades que están conservando bosques, selvas y los manglares es una manera de ayudar a la conservación si son productos legales, trazables y sustentables. Ahora estamos trabajando también en estrategias de trazabilidad para identificar los productos y saber cuáles vienen de fuentes lícitas y apoyarlas. Las grandes marcas no van a arriesgar su reputación por tráfico de especies por eso son muy estrictas”, recalca.

Actualmente las tres especies de cocodrilo en México se encuentran enlistadas en la Norma Oficial Mexicana (NOM-059-Semarnat-2010) pero no en categoría de riesgo sino bajo protección especial.

Durante la 26 Reunión, los expertos debatirán, entre otros temas, sobre la interacción humano-cocodrilo y sus consecuencias, así como el uso de tecnología para hacer más seguro su monitoreo.

En México cada año se reportan al menos una decena ataques de cocodrilos a personas que tuvieron alguna interacción con la especie de los cuales, algunos derivan en muertes.

“Tenemos cerca de 10 accidentes al año y una proporción son fatales. Los ataques tienen que ver con la pérdida de hábitat, tienen que ver con que se está invadiendo su territorio”, indica Hesiquio.

Además, los cocodrilos también resienten los efectos de la contaminación plástica que se acumula en los ríos, humedales y lagunas así como la presencia de químicos como el glifosato y la transformación de su hábitat en potreros o espacios para la agricultura.

Pie de foto: Gracias al trabajo de las comunidades locales se recupera la población de cocodrilo. Crédito: Conabio
Pie de foto: Gracias al trabajo de las comunidades locales se recupera la población de cocodrilo. Crédito: Conabio

 

5 DATOS QUE DEBES SABER DE LA 26 REUNIÓN DEL GRUPO DE ESPECIALISTAS DE COCODRILOS DE LA UICN

Fuente: Conabio

Sede: Chetumal, Quintana Roo

Fecha: Del 3 al 9 de julio

Participan: 300 expertos en cocodrilos de más de 40 países

Tema Central: Aprovechamiento sustentable para la conservación

¿Qué es el Grupo de Especialistas en Cocodrilos (CSG-IUCN)?:  es una red mundial de biólogos, administradores de vida silvestre, funcionarios gubernamentales, investigadores, representantes de la sociedad civil y comunidades locales, comerciantes, curtidores, líderes de la moda y empresas privadas que participan activamente en la conservación de las 24 especies de cocodrilos, caimanes, aligátores y gaviales del mundo.

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