Urgen mayas frenar desarrollo que mata a las abejas

Mérida, Yucatán.  La Alianza Maya por las Abejas Kaabnálo´on urgió al Gobierno Federal a promover una articulación para generar un programa con direcciones estatales y municipales para la protección de los polinizadores frente al modelo de desarrollo que está acabando con las abejas.

En el marco del Día Mundial de las Abejas, que se conmemora este 20 de mayo, la Alianza que agrupa a 12 colectivos y 760 integrantes de 83 comunidades de la Península de Yucatán denunció que la agroindustria, las mega granjas porcícolas y avícolas, los desarrollos turísticos e inmobiliarios, y la industria alimentaria, han provocado el despojo de la tierra, la fragmentación del tejido social, problemas de salud, la deforestación masiva de la selva así como la muerte de millones de polinizadores, la contaminación del agua y el suelo.

Deforestación entre Maxacanú, Yucatán y Becal, Campeche. Foto: Cuauhtémoc Moreno
Deforestación entre Maxacanú, Yucatán y Becal, Campeche. Foto: Cuauhtémoc Moreno

 

De continuar el actual modelo de desarrollo, advirtió que se pone en riesgo la apicultura, una de las actividades económicas más importantes de la región.

“Como pueblo maya, continuamos con el legado y la sabiduría heredada de nuestras abuelas y abuelos. Una de las herencias más importantes es la apicultura, práctica ancestral que protege la selva y que nos ha permitido subsistir por generaciones sin generar impactos negativos en la naturaleza. Sin embargo, esta importante actividad, está siendo vulnerada desde hace décadas por la imposición de un modelo de desarrollo que es contradictorio con nuestra forma integral de entender y relacionarnos con la vida.

Hoy 20 de mayo, día mundial de las abejas, no podemos celebrar, porque con tristeza somos testigos, en nuestro vivir diario, que son las abejas las primeras en perecer ante los impactos generados por las diferentes actividades que promueve ese modelo de desarrollo y que también acaba con el resto de la biodiversidad en nuestro territorio”, expresó la Alianza en un pronunciamiento público.

Apiculturas de la Península de Yucatán en una jornada de trabajo Foto: Robin Canul
Apiculturas de la Península de Yucatán en una jornada de trabajo Foto: Robin Canul

 

Para proteger a estos insectos y detener la deforestación de la selva, propuso al Gobierno Federal impulsar la articulación con los gobiernos estatales y municipales para establecer nuevas estrategias respetando los derechos del pueblo maya.

Entre esas estrategias la Alianza sugiere la implementación de un programa federal, con direcciones estatales y municipales para la protección de polinizadores y generar protocolos eficientes de monitoreo permanente, para el cumplimiento del decreto sobre la prohibición del uso de glifosato.

También se solicita la actualización de la lista de plaguicidas prohibidos en otros países, considerados altamente peligrosos, como los neonicotinoides.

Además, la Alianza Maya por las Abejas Kaabnálo´on propone que el programa Sembrando Vida sea replanteado y se incluya la apicultura.

“Generar programas comunitarios que nos permitan transitar hacia sistemas agroecológicos integrales, para procurar nuestra soberanía alimentaria. Esto incluye el replanteamiento del programa Sembrando Vida y la inclusión de la apicultura”, enfatizó.

La Alianza exigió que en la construcción de políticas públicas para la protección de los polinizadores se tomen en cuenta las evidencias y estudios científicos generados por los expertos que la respaldan y que se atiendan las denuncias y amparos emitidos en los últimos años en la península de Yucatán, por la deforestación y el cambio de uso de suelo para la agroindustria, las granjas porcícolas y ́ los desarrollos inmobiliarios.

Asimismo, demandó que se generen nuevas vías alternas y justas para el mercado de la miel y sus derivados, a nivel local, nacional e internacional, incluyendo campañas de difusión masiva sobre los beneficios de este alimento.

Apicultores mayas después de una jornada. Foto Robin Canul
Apicultores mayas después de una jornada. Foto Robin Canul
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